Mostrando las entradas con la etiqueta Magnetto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Magnetto. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de abril de 2013

UN LAVADO DE DINERO IMPUNE






La justicia remitió un pedido a la cancillería para que reclame a la División Criminal de la Oficina de Asuntos Internacionales de los Estados Unidos información sobre presunto lavado de dinero en cuentas del JP Morgan Chase Bank NA sucursal Buenos Aires y JP Morgan Chase SA. Se trata de la causa en la que el ex ejecutivo de esa entidad bancaria Hernán Arbizu denunció hace cuatro años una serie de operaciones de más de 400 personas físicas y jurídicas que habrían sacado grandes cantidades de dinero desde la Argentina al exterior.

Arbizu reapareció en los medios de comunicación en las últimas horas, a propósito de la denuncia mediática y la causa judicial contra el empresario Lázaro Báez. Fue él quien, en el marco de la crisis financiera de las subprimes, huyó de Estados Unidos (que lo reclama en extradición), se autodenunció en la Argentina y describió operaciones presuntamente irregulares de empresarios y empresas, entre ellas varias vinculadas con el Grupo Clarín.

Pese a los reiterados pedidos de información –en el marco de los tratados internacionales de colaboración contra el lavado de dinero–, el juez federal Sergio Torres, quien tiene a su cargo la investigación, nunca consiguió respuestas satisfactorias. Por eso resolvió "insistir ante el señor ministro de Relaciones Exteriores y Culto a fin de que a través de las vías diplomáticas correspondientes se exhorte y urja nuevamente a las autoridades del Departamento de Justicia… el envío de una respuesta concreta vinculada con los informes de clientes y de cuentas radicadas en el JP Morgan". El magistrado reclamó "encarecidamente un trato prioritario y preferencial tanto a la reiteración a las autoridades como en la obtención de la respuesta".

La medida fue dispuesta mucho antes de que estallara la causa originada en las denuncias televisivas del programa Periodismo Para Todos, que conduce el periodista Jorge Lanata. El 14 de marzo pasado, cuando el ciclo televisivo de Canal 13 ni siquiera estaba en el aire, la Cancillería argentina informó al juez que Estados Unidos persistía en su silencio ante los reclamos de cooperación para la investigación sobre presunto lavado denunciado por Arbizu. "El coordinador de Cooperación Internacional en materia penal del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, Dr. Diego Martín Solernó, ante el reclamo de falta de respuesta por parte de las autoridades norteamericanas, informó al tribunal que había procedido a reiterar diplomáticamente la solicitud. Sin embargo, hasta el día de la fecha, de aquella petición no se ha obtenido ningún resultado", explica la fundamentación del nuevo pedido a la Cancillería.

No es cierto que Estados Unidos nunca haya respondido. Pero lo hizo de una forma considerada incompleta e ineficaz para la pesquisa. "El exhorto original tuvo una respuesta por parte de las autoridades del Departamento de Justicia de aquel país que no se compadecía con lo pedido por el juzgado, por lo cual se debió reiterar la diligencia", señala la documentación, a la que tuvo acceso Tiempo Argentino.

La falta de colaboración del Departamento de Justicia de Washington mantuvo virtualmente paralizado el expediente, ya que –según considera el juez Torres– "la información procedente de las autoridades norteamericanas resulta crucial para la correcta prosecución de la investigación".

No obstante, ante la presunción de que esa ayuda internacional nunca llegará, el juez podría ordenar en las próximas horas medidas para avanzar localmente en el expediente.






lunes, 23 de julio de 2012

«LIDIA PAPALEO DICE LA VERDAD»





El abogado PABLO ARGIBAY MOLINA, exdefensor de Alfredo Yabrán, es un posible testigo en la causa PAPEL PRENSA. Él revela datos de su historia personal vinculados con la venta fraudulenta de la empresa Papel Prensa, y sobre el rol del subsecretario de Hacienda de José Alfredo Martínez de Hoz, el doctor Miguel Tobías Padilla.





Pablo Argibay Molina se sienta ante una mesa redonda de vidrio en una pequeña habitación de su estudio jurídico. En la sala casi no hay adornos, pero en un mueble de madera hay un libro rojo editado por el diario Clarín en ocasión de su 50º aniversario. El abogado dice que está ahí por casualidad o que habrá quedado de la mudanza, después de su ruptura con “el otro”, en referencia a su ex socio Carlos Fontán Balestra (h), actual representante de La Nación en la causa Papel Prensa. El detalle es curioso porque Argibay Molina habla, justamente, de Clarín y Papel Prensa. Asegura que existe un personaje clave que ha pasado inadvertido: “Miguel Tobías Padilla (subsecretario de José Alfredo Martínez de Hoz) manejaba la información de todo lo que iba ocurriendo en la parte económica que bajaba de las Juntas. Y fue el que manejó los tiempos del negocio”.

Argibay Molina fue representante del empresario Alfredo Yabrán, de la funcionaria menemista María Julia Alsogaray y del comisario Néstor Espósito, acusado del asesinato de Walter Bulacio. Actualmente tiene entre sus clientes a Hernán Arbizu, ex ejecutivo del JP Morgan, “el arrepentido” por cuyas declaraciones están siendo investigados directivos del Grupo Clarín. Pero en este diálogo, el abogado no se presenta como defensor, sino como testigo. Y espera que la Justicia lo convoque para serlo formalmente en tribunales.

“Cuando me recibo de abogado, a mediados del ’70, me fui a la Comisión Nacional de Valores. Era un organismo nuevo... y era un embole. Descubrí que era más divertido hacer inspecciones. Había muchos conflictos con las inspecciones, la gente escondía los libros y demoraban el trabajo. Me inventé el trabajo de asistente de los contadores y les hacía las actas. Entonces se empezó a emprolijar el tema. En una de las inspecciones me toca la empresa Berlingieri (una concesionaria de autos). Yo empiezo a pedir los papeles en Berlingieri. Ahí me atendía el doctor Miguel Tobías Padilla. Y un día aparece Fontán Balestra de abogado, aunque el tema era todavía administrativo, no tenía connotaciones penales. Tal vez lo pusieron porque yo ya lo conocía. Un día le dije a Padilla: ‘Los vamos a hacer mierda. Si esta empresa no sirve ¿para qué siguen en la Bolsa? Bajo control’. Le expliqué que entre las penas estaba pagar el máximo de la multa e irse de la oferta pública voluntariamente y que con eso se extinguía la acción. El problema que tenían era que contemporáneamente había aparecido una norma sobre personas jurídicas que establecía que los sancionados por la Comisión de Valores no podían ser directores de empresas. ¿Y quién estaba acá? El contador de Berlingieri. ¿Y quién era? El Tío Héctor (Magnetto)... Conclusión: se arregla el tema con mi propuesta y yo gentilmente aparezco de socio del otro... Yo llego en marzo de 1972, que coincide con una fecha que hay acá en el libro –señala y busca El Hombre de Clarín, de José Ignacio López. Lo hojea hasta que encuentra el dato–. En marzo de 1972 Héctor Magnetto entró a Clarín.”

–Así empieza su vínculo con Fontán Balestra.

–Y con Miguel Tobías Padilla. El estaba en el estudio Sáenz Valiente Padilla. Tuvimos algunos trabajos más con él, hizo una consulta en un momento dado, una charla informal, porque tenía problemas con los gremios y con la Confederación Económica. Pero en el ’76 Miguel Tobías Padilla aparece como subsecretario de Martínez de Hoz. Un tipo inteligentísimo. Yo me pregunto por qué no figura Padilla en el libro. Y es porque es el que lo vincula con Papel Prensa.

–¿De qué forma?

–Primero le explico por qué estoy yo metido en esto. Porque (el ex secretario de Derechos Humanos Eduardo Luis) Duhalde dice que yo declaré en Papel Prensa, pero yo nunca declaré. Mi estudio había intervenido en dos temas vinculados con Papel Prensa. Uno era el de Julio Broner, el presidente de la Confederación General Económica, y otro era el de Manuel Madanes, de Aluar. A la mujer de Madanes, Matilde Matraj de Madanes, se la llevan presa. Nosotros la canjeamos. Bueno, el grupo empresario, yo era un pibe, pero habíamos hecho el hábeas corpus que dio negativo. Como Aluar era un tema de Fuerza Aérea, se hizo una presión y se hizo el canje que se iba a materializar con el retorno de Manuel Madanes al país y la soltura de ella. La sacamos y nunca nadie habló de esto hasta que (el jefe de la policía Bonaerense Ramón) Camps saca su libro y aparece Matilde Matraj de Madanes. También vinculado con esto está el tema de Broner. Yo lo seguí en Conarepa (Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial, creada por la dictadura para “investigar” y apropiarse de bienes de empresarios). El tema es que el canje y las actuaciones anteriores me dejaron ver que el lío entre las Fuerzas Armadas era terrible, era un factor determinante. Entonces, ¿por qué firma Lidia Papaleo el 2 de noviembre? ¿Por qué en esa fecha (Magnetto) le dice ‘si no me firmás te van a matar a vos y a tus hijos’? Porque tenían la información de que iba a pasar eso. De que en la pelea se los iban a chupar a todos los duros. El tenía la información por Miguel Tobías Padilla. Se apuró a manotearlo porque si esto entraba en manos de la Junta se lo comía (Emilio) Massera, que es el que mata a Miguel Tobías Padilla en abril de 1978. Se apuran porque querían evitar que vengan los duros, que eran Ramón Camps, (Guillermo) Suárez Mason y los que estaban con la Marina. La clave es Miguel Tobías Padilla, que era el tipo que manejaba la información de Martínez de Hoz y todo lo que iba ocurriendo en la parte económica que bajaba de las Juntas. Era el abogado personal de Magnetto. Fue el que manejó los tiempos del negocio. ¿Por qué ese día tenían que firmar sí o sí o los iban a matar? Eran ciertas esas cosas. Por eso ella no miente, Lidia Papaleo está diciendo la verdad. Es la situación de coacción que sufrió.

–Le podrían decir que usted ahora tiene intereses contra Clarín porque entre sus clientes hay personas que tienen causas contra el grupo, como Arbizu...

–Si hubiera tenido interés habría hecho esto antes.

–¿Y por qué no lo hizo?

–Porque no se me ocurrió. Nace cuando Duhalde me pregunta por qué estaba en la Conarepa. Yo le expliqué de Broner. Y él escribe que yo declaré y cuando se muere publican todo lo que había escrito y aparezco otra vez yo. Pero no lo iba a dejar colgado... Ahí nace el compromiso.

–¿Cómo pasó usted de socio de Fontán Balestra, abogado de La Nación, a contar estas cosas? ¿Se pelaron por Yabrán?

–Esa es la excusa de él. Pero para llevarse la plata, bien que se la llevó.

–Pero usted pasó de ser defensor a acusador.

–El destino lo quiso.



LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...